Nuestra gente: Don Antonio Zúñiga
Febrero 16, 2007 | Autor: Manuel | Archivado en: Nuestra gente, tacoaleche.com
Toca en este post recordar a una persona que se entregó en cuerpo y alma a su trabajo, aunque para él era más una devoción que una simple actividad de la cual ganarse la vida, toda la gente lo conoció, llámense religiosos o cualquier persona que se haya paseado por este pueblo, siempre como una persona respetuosa de la vida y de los derechos de todos los demás. Nos referimos a Don Antonio Zúñiga Collazo, quien fuera por 26 años aproximadamente, el sacristán de la iglesia de nuestra Sra. Del Refugio y que hace poco, apenas el 24 de abril del 2005, falleció a la edad de 80 años. Hijo del Sr. Cirilo Zúñiga de Hernández y de la Sra. Juana Collazo de Vera, nació un 9 de Abril de 1925, en esta localidad, le sobreviven su esposa Elisea Rodríguez de Luna y seis hijos más.
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2 personas han dejado comentarios
tacoaleche espero que tu gente siga igual de alegre que hasta ahora. selene
En 1901 nació Don Hipólito Rodríguez Nieves, quien al pasó de los años se convir´tió en un ser respetable para toda la comunidad de Tacoaleche, pues este ser era una persona muy respetada debido a que fue un ser trabajador y caritativo. Por su época de juventud ccomo producto de su primer matrimonio (por así decirlo), procreo a Bonifacio Rodríguez, Tiburcia Rodríguez, Santos Rodríguez Y Luis Rodríguez quienes aun se encuentran en vida. De su segundo matrimonio con Dominga Rodríguez, nacieron José Rodríguez, Fabian Rodríguez, Amelia Rodríguez, María Isabel Rodríguez (además de los finados, como Cande, entre otros).
Bueno, por que hablar de este personaje: Pues sucede que don Hipólito Rodríguez (mejor conocido como Don Polo), fue un ser caritativo que donó terrenos para la construcción de escuelas, al igual que de iglesia, al igual que apoyaba al progreso del pueblo. Cabe destacar que aunque fue un ser humilde y/o sencillo supo dirigir a sus hijos, y apoyar a los necesitados. Deboto de la Virgen de Guadalupe, tras agonizar en su humilde cuarto (y quizás miseria), tras estar acompañado sólo de su hija quien radicara en Guadalajara, se dio la gracia de decirle a Amelia que tapara a la señora que estaba a su lado. Quien más sería está señora más que la Virgen quien estubo con él hasta el último día de su vida. Hoy en día Don Polo quizás las nuevas generaciones no lo recuerden, pero estoy seguro de que toda la familia RODRÍGUEZ sepa quien es y aun lo tengan presente.